Sara Baartman: racismo, colonización y poesía

El racismo se funda en una historia de desprecio por lo diferente a la que también acompañan el colonialismo y la explotación. Este texto recuerda una de las víctimas más conocidas del colonialismo africano y el poema que la devolvió a la Sudáfrica posapartheid.

Los poemas son importantes. A veces parece como si no lo fueran, sin embargo, una vez cada cierto tiempo, un poema lo resuelve todo, o casi todo. Ese fue el caso del que escribió la sudafricana Diana Ferrus, un poema que contribuyó a regresar a casa los restos de Sara Baartman, conocida como la Venus Hotentote, después de siglo y medio de haber sido sustraída de su continente para ser exhibida Europa. Esta es la historia de ambas mujeres, unida por medio de un poema.

En 1810, cuando Sara Baartman era una adolescente que vivía en el este de Colonia del Cabo en Sudáfrica, fue comprada y llevada a Inglaterra para ser parte de un freak show. Un hombre blanco llamado Hendrik Cesar junto con un doctor, también blanco, llamado William Dunlop, la publicitaron como “la mayor deformidad del mundo” debido al tamaño de sus glúteos. Le pusieron un traje que la dejaba casi desnuda y cobraron al público inglés por entrar a verla.

Ilustración: Estelí Meza

Sara había nacido en el seno de una familia Khoikhoi (pequeño grupo étnico nómada del Sudeste de África), su madre y padre murieron cuando ella era pequeña. Había estado casada, sin embargo, en el proceso de la expansión colonial los holandeses y los khoikhoi entraron en conflicto y el esposo de Sara fue asesinado por los colonizadores. Sólo había conocido la vida trabajando en los plantíos.

Tras ser llevada a Inglaterra, Sara pasó cuatro años rondando por distintos escenarios. En Picadilly Circus, algunos abolicionistas protestaron al verla y levantaron una demanda en contra del doctor Dunlop que éste ganó presentando un supuesto contrato entre él y Baartman. Lo más probable es que el documento no fuera válido, pues después de todo, Sara era analfabeta.

Cuando Dunlop murió, un hombre llamado Henry Taylor se llevó a Sara a París y la vendió a S. Reaux, un entrenador de animales. Para entretener a los que asistían al Palais Royal, este “entrenador” la obligaba a pararse y sentarse, como se acostumbra a hacer con los animales de circo. Fue ahí precisamente donde Georges Cuvier, el padre de la anatomía comparada y el fundador del museo de historia natural de París, la descubrió y se interesó en estudiarla por su color de piel y características fisiológicas.

Los siguientes años, Cuvier procedió a realizar experimentos en ella con el objetivo de “encontrar un vínculo entre los animales y los seres humanos”. Algunas versiones relatan que, como parte de uno de los “experimentos”, Sara fue violada y quedó embarazada. Su hija se llamó Okurra pero murió a los cinco años de una enfermedad desconocida.

Baartman vivió en la pobreza toda su vida. Murió en París a los 36 años, en diciembre de 1815 debido a una enfermedad inflamatoria. Después de su muerte, Cuvier diseccionó su cuerpo y exhibió sus restos durante más de un siglo y medio en el Museo del Hombre en París.

Los restos de Sara no volvieron a Sudáfrica sino hasta el 2002, después de que el presidente Nelson Mandela luchara por su regreso durante casi una década, como un acto de memoria y justicia frente al colonialismo. Sin embargo, esto jamás hubiera sido posible sin Diana Ferrus quien, durante sus estudios en la universidad de Utrecht, escribió un poema tan potente como enternecedor, publicado por primera vez en el 2003.  Lo tituló “I’ve come to take you home”. En español, sería así:.

He venido a llevarte a casa. ¡Casa!
¿Recuerdas el veld,
los pastizales exuberantes bajo los grandes robles?
El aire es fresco allá y el sol no quema.

He hecho tu cama al pie de la colina,
tus cobijas están cubiertas de buchu y menta,
las proteas reposan en amarillo y blanco
y el agua en el riachuelo suelta risas de cancioncillas
mientras cojea pasando por las piedritas.

He venido a arrancarte a la fuerza.
A la fuerza de los ojos saltones del monstruo hecho por el hombre,
quien vive en la oscuridad con sus muletas de imperialismo,
quien disecciona tu cuerpo parte por parte,
quien compara tu alma con aquella de Satán
y se declara a sí mismo el dios definitivo.1

He venido a calmar tu corazón pesado,
Ofrezco mi pecho a tu alma cansada.
Cubriré tu cara con las palmas de mis manos.
Correré mis labios sobre las líneas de tu cuello,
Deleitaré mis ojos con la belleza tuya
y te cantaré
porque he venido a traerte paz.

He venido a llevarte a casa
donde las montañas antiguas gritan tu nombre.
He hecho tu cama al pie de la colina,
tus cobijas están cubiertas de buchu y menta,
las proteas reposan en amarillo y blanco.

He venido a llevarte a casa
te cantaré
porque tú me has traído paz,
porque tú me has traído paz.

 

El poema anterior fue presentado por el senador Nicolás About como parte del proyecto de ley para regresar a Sara a casa. Fue la primera vez que se incluyó un poema en una ley francesa. Cuando el largo proceso legal concluyó y las partes correspondientes ganaron, la misma Ferrus acompañó los restos de Baartman desde París hasta su tumba en el pueblo de Hankey, en el cabo del Este, Sudáfrica. “He venido a llevarte a casa” es, pues, considerado uno de los poemas con mayor significancia política del siglo XX.

La tumba de Sara Baartman fue vandalizada en 2015, cuando resurgieron las tensiones por el apartheid en Sudáfrica. Actualmente hay planes para restaurar el monumento, desarrollarlo y convertirla en un sitio digno de conmemoración. Cuando las obras hayan sido terminadas, el poema de Ferrus será visible en el fondo de un espejo de agua, rodeado por un jardín que existirá junto a la tumba.

La historia de explotación del cuerpo de Baartman es tan sólo una de miles de hombres y mujeres, que sufren de discriminación, violencia y sujeción simplemente por ser diferentes. Los poemas son importantes para recordarnos  la humanidad más allá de la diferencia. O al menos, ayudan.

 

Rebeca Leal Singer
Cursa la maestría en Creación Literaria en The New School en Nueva York. Ha publicado en Algebra of Owls, Eleven and a Half Journal y Revista Melodrama.

 

Fuentes consultadas

«Proposition autorisant la restitution par la France de la dépouille mortelle de Saartjie Baartman, dite «Vénus hottentote», à l’Afrique du Sud«, Senat de France, 4 décembre 2001.

Sara “Saartjie” Baartman. (2AD). Consultado el 9 de febrero, 2020.

Justin Parkinson, “The significance of Sarah Baartman”, BBC, 7 de enero 2016.

I Am UWC Diana Ferrus – poetry that makes a difference”.

Diana Ferrus, “I’ve come to take you home”, Poetry for life.


1 Versión al español por Rebeca Leal Singer.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Voltear a ver

Un comentario en “Sara Baartman: racismo, colonización y poesía

  1. Este texto es una prueba del racismo que se vive en todo el mundo, él cual sigue latente en la cultura, es hora de hacer un cambio en la conciencia cívica de cada persona.

Comentarios cerrados